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Presentación del libro Historias de antes, de Fuencisla Avial Sancho

El sábado día 14 de septiembre tuvo lugar la presentación en Madrona del libro de Fuencisla Avial Historias de antes. Lo acabó en 2013 y ya lo dio a conocer mucho antes en una librería de la ciudad de Segovia.

Para Madrona el lugar elegido fue la terraza interior del restaurante El Nogal, un marco muy agradable en el que el viejo nogal que plantó Félix El Lechero nos conecta a muchos con vivencias y recuerdos de aquel cercado con prado, pozo artesiano y tinada, que conformó este lugar antes de su transformación. Previo al inicio de este acto todo indicaba que pasaríamos un buen rato, conjetura que se cumplió con creces.

En la mesa presidencial intervinieron Juan Carlos López García, conductor de la presentación y amante por igual tanto de las historias ciertas como de las imaginadas y tanto de escucharlas como de narrarlas; asimismo es tejedor de leyendas y otras composiciones. En sus intervenciones puso de manifiesto el carácter popular de algunas de las historias recogidas en el libro, puesto que algunos con cierta edad ya las habíamos escuchado versionadas en cada caso, como es natural, por el cuentero que las difunde. También preguntó a sus compañeros de mesa sobre particularidades del proceso de elaboración de los contenidos del libro.

Francisco Avial, primero por la izquierda, hermano de la autora, Juan Carlos López García, conductor de la presentación y, a la derecha, Fuencisla Avial Sancho, en la terraza del restaurante El Nogal.

A su derecha, Francisco Avial, hermano de la autora, quien, a tenor de su exposición, luego corroborada por su hermana, ha desempeñado un papel importante en el logro del libro, por cuanto él ha asistido a las mismas reuniones familiares en las que afloraron esas historias contadas de forma espontánea en tertulias entrañables; y a él ha recurrido la autora en ocasiones para recuperar información no recordada o afianzar y dar por buena la retenida en su memoria.

En último lugar intervino Fuencisla quién nos explicó que el motivo principal de la creación de esta obra es el de poner a salvo todas las historias que figuran en el libro. Esos episodios, que tantas veces escuchó en la casa de sus abuelos Felipa y Leandro no se merecen el olvido, porque contienen vida en estado puro y enseñanzas universales no sujetas a las condiciones de espacio y tiempo.

El Cercado de Félix El Lechero (Félix Bernardo Ayuso), en una imagen de 1989, aprox., con el ya entonces viejo nogal, el pozo artesiano y, a la derecha, la tinada.

La casa del fondo, que aun se mantiene igual, es la vivienda que fue de El Tío Francés, (Ramón Tejedor Francisco, apodado así por ser emigrante en Francia la mayor parte de su vida) y su esposa Constantina Redondo Vallejo. El Tío Francés aparece en el libro como El Alemán.

Habla pormenorizadamente sobre algunos aspectos del tiempo de su adolescencia, que abarca gran parte de la dictadura victoriosa, en el que venía con sus padres desde Segovia a visitar a sus parientes de Madrona; abuelos, tíos y primas pueblan su memoria y, aunque lo haya repetido en decenas de ocasiones, su expresión denota sinceridad, emoción, agradecimiento y mucho amor por todos estos familiares, con los que compartió aquellos momentos sublimes que ella, con su obra, ha inmortalizado.

Análisis del contenido

Hasta este momento de su presentación, yo todavía no conocía, en ningún sentido, la obra que se presentaba; pero, cuando la vi físicamente, mi curiosidad aumentó. La autora se remite a sus tíos y a su madre como transmisores de estas historias, también corroboradas y a veces complementadas por sus primas. En este sentido hay que reconocer que Fuencisla, aparte de su esfuerzo, ha tenido suerte porque ha dado con personas, y servidor las ha conocido bien, o muy bien, que poseen un don especial para comunicar. Los tres hermanos Teófila, Cipriano y Gerardo Sancho Bernardo son de esa clase de personas, muy escasas, a la que no te cansas de escuchar, porque logran mantener la atención de los interlocutores. Respecto a la otra hermana, Anastasia (La Morena), madre de Fuencisla, solo la recuerdo de saludarla; pero por lo que escucho de su hija, también participó de ese don verbal.

Aun así, pensé, por muchas que sean las historias de Madrona escuchadas en algunos fines de semana… ¿dan para un libro de este tamaño, de 266 páginas y sin ilustraciones?

Personalmente no me ha resultado fácil acomodarme a su lectura por cuanto en ocasiones no entiendo el sistema de puntuación que emplea su autora. A modo de ejemplo, me resulta extraño que no se encuentre ni un solo punto y coma en todo el texto. Tampoco ha querido estructurarlo en capítulos o secciones; como tampoco ha querido identificar los apartados con un título. Ni siquiera enumerarlos.

Pero una vez leído y analizado he de concluir que no trata sólo de las historias que la han contado.

Portada del libro presentado.

El dibujo (o grabado) que ilustra la portada es una obra de Alberto Gallegos, titulado Madrona, en la que ha colocado los elementos según su conveniencia, con el buen resultado que apreciamos.

De ellos han desaparecido El Torreón, La Casona y el Huerto del Secretario (pared de la derecha). Tan solo la torre de la iglesia permanece, aunque no en la ubicación que nos muestra Alberto.

 

 


Las historias ocurridas en Madrona que Fuencisla ha recuperado en realidad son pocas; pero ella ensancha su relato con la descripción del modo de vida y algunos avatares de sus familiares, en general similares a los del resto de vecinos de aquellos tiempos lejanos aunque no remotos.

Estas historias se refieren a hechos ocurridos en un pueblo cercano a la ciudad de Segovia, Madrona, cuyo nombre no aparece, del mismo modo que sus familiares y otros nombres propios aparecen cambiados.

Esta narración de anécdotas e historias más o menos populares, que opera como un sustrato de todo el libro, la ensancha asimismo ofreciéndonos un free tour con recorridos muy documentados por la ciudad de Segovia; algo que se agradece por dos motivos: uno por sacarnos un poco del pueblo y otro porque, tanto su contenido como su exposición, se muestran acertados, aunque no el momento, como veremos más adelante.

Recuperamos o descubrimos, según los casos, información histórica muy valiosa sobre nuestra ciudad, a la que en este caso, al igual que en el de los pueblos limítrofes al nuestro, sí se refiere por su nombre. Se trata de un recorrido de añoranza personal donde se reencuentra con las obras más significativas de su arquitectura, así como establecimientos y calles. Se debe a que en ella nació y vivió su infancia y adolescencia.

Después hubo de partir, pero lo que se vive en esas dos etapas es imborrable para cualquier persona. Se trasluce su amor por esta ciudad y por muchos valores en ella contenidos que no siempre sabemos apreciar. Se disfruta con este tour. Otro ensanche de su relato lo realiza recurriendo a referencias de situaciones políticas mundiales que hacen al caso. Y, finalmente, y esto es tal vez de lo más jugoso y, personalmente, lo que me más me ha gustado, lo ensancha y completa con sus reflexiones personales sobre la guerra civil. Reflexiones sosegadas, equilibradas, didácticas y pedagógicas de las que se extraen enseñanzas universales.

Pero es en el apartado del free tour, donde se produce una quiebra estructural importante. Estas evocaciones de la autora, respecto al tiempo vivido en Segovia, surgen en un paseo que hace por la ciudad justo unos minutos antes de la presentación pública de este mismo libro. Los creadores, más si son de ficción, manejan muchos supuestos que rozan la verosimilitud, incluso la transgreden, pero, salvo en la literatura fantástica o de superpoderes, no pueden obviar las coordenadas espacio tiempo. La autora no puede obterner y escribir esos recuerdos cuando va a presentar publicamente el libro en el que ya están escritos. No es que se trate de una situación literaria forzada; se trata sencillamente de un imposible. El lector no puede encajar esta especie de oxímoron sintáctico en semejante estructura narrativa. Simple y llanamente, se trata de una aporía.

Ella se refiere a su libro como novela, pero no es una novela. Y no lo es en ninguna de sus formas posibles. Es un libro de evocaciones, con historias difuminadas que, en su conjunto y con los ensanches mencionados, trenzan una revisión de aquellas particularidades vividas por la autora en esas fases de su vida antedichas.

Y nos ofrece finalmente una aportación, en mi opinión muy valiosa, en forma de reflexión, somera pero modélica, sobre las circunstancias que marcaron los acontecimientos más bochornosos y humillantes de nuestra historia: la ignominia de la guerra civil. Suceso que a pesar del tiempo transcurrido, la sociedad española aún tiene pendiente de digerir y superar. Y la sociedad la componemos todas y cada una de las personas.

En cualquier caso, todo texto admite múltiples lecturas y, en consecuencia, cada lector concluirá lo que más le satisfaga.

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Ficha Bibliográfica

Título: Historias de antes

Autor/a: Fuencisla Avial Sancho

Editorial: Ediciones Derviche (creo, porque no consta en el libro)

Año: 2019 (febrero)

Nº páginas: 266

ISBN: 978-84-949562-4-9

Depósito legal: SG-63/2019

Copyright© Fuencisla Avial

Texto y fotos: ©Fernando Ayuso Cañas. Septiembre 2019.


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