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  |   Anecdotario  XII   

1976 - Pequeñas odiseas en el espacio. Los ovnis se arregostan con Madrona

En el mes de agosto de 1976 Madrona apareció en los medios de comunicación debido a los avistamientos de ovnis, unos hechos novedosos de los que no hay noticia de que se hayan repetido en otras partes de la provincia.

Pero no se conocen todos los hechos, porque falta un tercer testimonio.

El primer episodio del que se tiene conocimiento tiene cuatro testigos que viajan en un mismo vehículo. Se trata de los hermanos Felicísimo y Juan Manuel García Otero y las hermanas Belén y Amelia Ayuso de la Calle.

El segundo avistamiento lo testimonian Federico Portero Rincón y su madre, Eutiquia, se produce dentro del caserío del mismo pueblo de Madrona.

Están descritos en la transcripción del informe del, entonces joven, periódico Diario de Castilla.

Tercer encuentro

De tercer episodio nunca se habló, por decisión de sus participantes; por precaución, para evitar malas interpretaciones, y por recelo del descreimiento; pero como yo fui uno de los testigos presenciales de ese acontecimiento, decido que ya es hora de que se haga público.

También ocurrió un día de agosto de ese mismo año. El momento sería entre las 2 y las 3 de la madrugada de un domingo o de un lunes. No lo puedo precisar porque no tomé ninguna nota. Salimos de Segovia cuatro amigos después de pasar un tiempo de ocio de fin de semana en la ciudad. Todo normal. Los componentes: Celso Sonlleva Fuentes, Carlos Bernardo Fuentes, (del tercero tengo dudas, no sé si fue Jaime Sánchez del Pozo)…. Y un servidor.

Viajamos en el coche de Celso, un Citroën 2 CV, descapotable, aunque vamos a cubierto. Una vez pasada la actual Residencia Asistida, pasamos la primera curva a derechas para afrontar una gran recta que alcanza casi hasta Tejadilla (recordamos que desde la citada Residencia Asistida, es término de Perogordo, Madrona); justo en el inicio de esta recta, aparece de repente una especie de bola, u óvalo, anaranjada de gran tamaño y se pone delante del coche, a unos veinte metros de distancia, y elevada entre unos cinco y diez metros. Todos estos cálculos son aproximados porque nos fue del todo imposible mayor precisión.

Al principio nos sobresaltamos por lo inesperado, por lo novedoso, por lo repentino y por lo desconcertante de esa masa lumínica. Efectivamente no tiene perfiles y emite una luz anaranjada preciosa, que no deslumbra ni hace daño. A pesar de la cercanía, constatamos que tampoco emite ningún tipo de olor, de humo, ni siquiera sonido; tal vez debido a estas circunstancias, los cuatro nos aclimatamos de inmediato y la sensación que percibimos es enormemente placentera, por lo que le decimos a Celso:

- Frena, frena, ve despacio para verlo mejor.

Celso disminuye la marcha del 2CV hasta el mínimo. Apenas se mueve. El objeto hace lo propio y permanece un buen rato, unos cuantos minutos, en esa situación de inmovilidad, como con nosotros.

Del interior de esa masa de luz no se puede percibir nada concreto, ninguna línea o imagen. Todo es naranja. Durante ese tiempo lo contemplamos asombrados pero sin pizca de temor. La observación transcurre de forma completamente serena y agradable. Tras recorrer medio kilómetro, tal vez algo más, el objeto se eleva, emprende la marcha y se aleja en dirección al puente de Tejadilla a una velocidad imposible de seguir. Llega de forma fulminante hasta el mismo puente y una vez allí, sobre lo que ahora es la nueva rotonda, realiza unas piruetas en forma de zigzag, que yo interpreto como una especie de simpática despedida y, a una velocidad cósmica, en pocos segundos desaparece en el horizonte, en dirección a Abades.

Los cuatro nos quedamos perplejos, haciéndonos incesantemente preguntas sin respuesta. Todos habíamos visto lo mismo y coincidíamos en su descripción, pero nos resultaba muy difícil interpretarlo y, mucho más obtener alguna conclusión, salvo la de que esa contemplación fue agradable y bonita; todo ese haz de luz anaranjada, emitida por esa especie de bola por todo su alrededor y que, a pesar de iluminar el entorno, ni deslumbra ni hace daño.

Acordamos asimismo no comentarlo con terceros por las razones antedichas. Y eso es algo que se ha cumplido hasta este momento, 43 años después, si bien exclusivamente entre nosotros, lo hemos rememorado en otras ocasiones.

El término ovni es acertado ya que, efectivamente, se trata de objetos voladores no identificados. Y otra conclusión compartida fue la de que ninguna máquina conocida, ni entonces ni siquiera ahora, puede realizar ese tipo de maniobras sin sonido, con esa luz, que parece que es la que sustenta e impulsa esa masa, y a esa velocidad.

Que sepamos, en ninguna otra ocasión se repitió una visión similar. Por desgracia.

* * *

En esta misma web El Soportal, tengo recogido este informe con un comentario, que se puede ver en este enlace:

http://elsoportal.avmadrona.com/txcur02.htm


A continuación también he insertado la transcripción de este informe.

* * *

Transcripción del texto íntegro y original del informe publicado en Diario de Castilla, del viernes, día 3 de septiembre de 1976.

Título: ¿EXTRATERRESTRES EN MADRONA?

Subtítulos: Cuatro jóvenes del pueblo fueron perseguidos por un O.V.N.I. hace unos días.

<<Tenía forma indefinida; luz opaca, anaranjada y se movía a gran velocidad y con gran facilidad>>

Texto:

Puede que estén ahí; a la vuelta de <<Tejadilla>> como aquel que dice. Justo en la carretera de Segovia a Madrona. Cerca del pueblo. Seres extraterrestres pilotando un O.V.N.I. que ha sido visto recientemente por cuatro jóvenes universitarios. Y que más tarde -días después- fue visto nuevamente por más gente del pueblo.

Hemos ido a Madrona. La gente permanece tranquila. No hay Nervios. Solamente en una de las chicas que lo vieron: en Belén.

LA VERSIÓN DE LOS TESTIGOS DE PRIMERA MANO

Según nos relatan, los hechos sucedieron así: regresaban de un espectáculo en Segovia cuatro personas: Juan Manuel García Otero, Felicísimo, su hermano, el primero 24 años y maestro nacional; 26 años el segundo, también maestro con destino en Madrid. Iban acompañados de Belén y Amelia Ayuso, dos hermanas de 24 años (Maestra y licenciada en Matemáticas, con destino en un Colegio religioso en Madrid) y estudiante de tercer curso de Matemáticas. Serían aproximadamente las dos de la mañana. Circulaban por la carretera de Segovia-Villacastín.

Al llegar a cuatro kilómetros del pueblo aproximadamente, justo en un paraje que denominan <<Matamujeres>> y cerca de un caserío conocido como <<Paredones>>, observaron un punto luminoso, especialmente luminoso, de forma no definida. <<Era, nos dice Amelia Ayuso, como un globo desinflado de color anaranjado y con una luz opaca que no hacía daño ni despedía ningún reflectante. No puedo decirte su perfil. Era indefinido. Tendría menos de un metro de diámetro. Nos detuvimos un momento. Luego alguien dijo que dirigiéramos a él. Conducía Felicísimo. Mi hermana no quería. Conforme nos íbamos acercando lo veíamos mejor, pero no acertábamos a comprender lo que era. Era muy indefinido. En un momento determinado, el objeto describió un ángulo recto y descendió hasta nuestro Seat 600 de forma vertiginosa. Nos asustamos. Quedó de nosotros a unos 4 o 5 metros de altura y a unos 200 metros de distancia.

Nos asustamos y nos desviamos un poco de la carretera. Mi hermanan estaba asustada, pero nosotros quisimos asomarnos. El objeto estaba encima y no lo apreciábamos bien. Belén no nos dejó bajar. Volvimos nuevamente hacia el O.V.N.I.. De repente si situó entre los árboles de "El Soto". Digo entre los árboles, no encima. Despedía el mismo resplandor anaranjado y opaco. Cuando llegamos hasta allí, en contra de la opinión de mi hermana -continúa diciendo Amelia- el objeto desapareció. Volvimos hacia el pueblo. Al llegar a él lo volvimos a ve. Ya muy lejos. Como hacia Navas de San Antonio. Curiosamente entonces había aumentado de tamaño. Pudimos observarle como de forma de casquete no muy definido>>.

- ¿Habíais bebido algo en Segovia antes de regresar?

- No, no, solamente una caña de cerveza. No es esa la cuestión. Sí que pensamos al principio que eran alucinaciones. Pero no podía ser de todos a la vez.

Esa es la versión que nos cuenta Amelia, una de los testigos presenciales de esa aparición. Juan Manuel y Felicísimo están de vacaciones por Valencia.

Belén no está en el pueblo. Está de exámenes y evaluaciones en Madrid.

OTRAS APARICIONES

Lo más curioso de todo es que a los dos o tres días, otros dos jóvenes del pueblo volvieron a verlo, y coincide la descripción del objeto. Federico Portero Rincón lo vio y se sobrecogió entrando rápidamente en su casa. Llamó a sus padres para que se levantaran. La madre -más curiosa, seguramente- así lo afirma. Nos lo describe. Y nos dice como desapareció por los tejados alejándose.

Otras versiones también coinciden en que el domingo, al regresar de Sepúlveda, alguien vio cerca de la carretera un objeto similar.

¿Qué está pasando entonces? Cabe a pensar que los extraterrestres con sus naves están rondando la Provincia. Y parece ser que en los alrededores de Madrona con más insistencia. ¡A ver si es verdad lo de los O.V.N.I.S.!.

(El informe, publicado en la página Reporteros, no aparece firmado)

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Fernando AYUSO CAÑAS. Octubre 2019

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