Los
muertos del Hocino
Comenzó
a correr una historia por el pueblo en la que una joven se aparecía
en la segunda curva del Hocino en la carretera que va a Hontoria
por el santo Cristo y que se llama Hocino porque sus curvas hacen
forma de hoz pequeña u hocino.

Diversas personas habían visto hacer auto-stop o salir a
la cuneta a una hermosa joven en esa curva donde el arroyo se cruza
con la carretera.
Una
noche llegó una pareja de dulzaineros que habían sido
contratados para tocar en una fiesta en el pueblo, e iban en bicicleta
por el Hocino y era ya noche cerrada y llegaron al pueblo asustados.
Dijeron habían visto una joven al lado de la carretera y
oían como debajo de una piedra grande salían unas
voces que decían: " sacadnos de aquí ".
El dulzainero decía conocer a la joven, no sabía de
que pero su rostro era conocido, aunque desfigurado por las sombras
de la noche, el nerviosismo de ver a una figura fantasmal en la
oscuridad y tuerto como era el dulzainero, pero él decía
que su rostro le recordaba a alguien.

Nadie
en la taberna quería dar ninguna explicación aunque
algunos si sabían la historia, corrían tiempos de
miedo y había historias que era mejor no recordarlas.

Tan
asustado estaba el dulzainero que salió el "tio Anastasiete
", un tabernero con boina y muchos años y separando
a un lado al dulzainero le preguntó:
-¿Tu
de dónde eres?
-
De Valverde- contestó el músico-
-
Pues entonces claro que conoces a esa figura fantasmal que sale
en esa curva de la carretera y a las voces que dices haber oído
bajo una piedra. !son de tu pueblo! - le dijo al tuerto el tio Anastasiete-
a esa mujer la fusilaron un atardecer de julio de 1936 y a otros
seis hombres mas que son los que te daban voces. Yo lo vi. Los enterraron
gentes de Hontoria y Madrona y pusieron una piedra gorda encima
para que se sepa siempre donde están. Según les estaban
enterrando un avión les tiró una bomba.

Aun hoy se sigue apareciendo la mujer en esa curva y se oyen voces
debajo de la piedra. Sus cadáveres allí permanecen.
A los pocos días comenzaron a construir por las distintas
laderas que conforman el hermoso valle del Hocino diversas trincheras
para la guerra civil que se avecinaba en España.
Texto y fotos: Juan Carlos López García.
Año 2011