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El tragón del Rastrillo

Era navidad, era el día de navidad, y ni el día de navidad los pastores comen en casa, siempre comen en el campo. La Mujer Muerta estaba llena de nieve, como siempre está por estas épocas. Pero el día de navidad se juntó la nieve caída la noche anterior con el agua que al amanecer de ese día seguía cayendo, el río bajaba completamente desbordado.


-¡Maldito y cien veces maldito sea este río! - decía el pastor dando con la punta de su garrote en el suelo como si quisiera hacer un agujero- que me ha ahogado parte del rebaño.


Así se explicaba y gesticulaba un atajero que guardaba el rebaño en un redil cerca de lo que se conoce como el Rastrillo, y que son unos puentes que pasa el rio Frío cuando sale del monte donde está el palacio que lleva el nombre de Riofrío. Cerca de este rio pasa el camino que penetra por unas hermosas puertas al monte, y al otro lado unas laderas peladas por donde han pastoreado siempre los rebaños de ovejas. Pues en ese valle acostumbraba este pastor a tener la red y mas de un año le toco ir corriendo a mover las ovejas, pues cuando se desbordaba el río llegaba hasta el redil.

La Mujer Muerta nevada, cualidad esta que es necesaria para que se inunde el pueblo, pues se junta la nieve de la sierra que se deshace con el agua que cae, se suele dar cada 20 años

Madrona también se inundaba como medio pueblo, la parte baja, las eras del Mercado, la plaza y la Mancha y así sucedió varios años, pero el año que el pastor echaba pestes se inundó mas de lo normal, llegó el agua hasta su redil y ahogó la mitad de la piara.

--¡maldito y cien veces maldito sea este rio!-continuaba diciendo el pastor ----- y quiera el Santo Cristo de la Salud que aquí mismo donde yo doy con el garrote se abra un agujero que comunique con una gruta subterránea que haga pasar el agua al otro lado del pueblo para librarnos de estas inundaciones..
ue desfigurado por las sombras de la noche, el nerviosismo de ver a una figura fantasmal en la oscuridad y tuerto como era el dulzainero, pero él decía que su rostro le recordaba a alguien.

Y dicho y hecho. Comenzó el agua a meterse bajo tierra disminuyendo así el caudal que bajaba hacia el pueblo yendo a parar parte a lo que se conoce como la Sima y otra parte pasado el pueblo en la zona de Bernuy de Palacios.

Puente de El Rastrillo (Foto FAC)

En años posteriores se hizo aguas arriba el pantano de Revenga que liberó de muchas inundaciones al pueblo, pero aún hoy se puede ver el tragón o ladrón de agua que hay bajo la presa del Rastrillo y que cuando en verano mengua el caudal del río se ve perfectamente desaparecer el agua secándose el cauce en ese punto.


Y esto sucedió un día de navidad, después de una noche buena de nieve y cuando el pastor no iba a comer en casa, pues lo pastores no comen en casa ni el día de navidad.


Texto: Juan Carlos López. Año 2011

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