FIN
DEL AÑO 2008
Se oyen alarmas de
crisis,
y aunque no nos escapamos,
preparamos el terreno
y, hasta que pase, esperamos;
y esperanza mantenemos
de que, con pulso, llegamos;
experiencia no nos falta,
y algún golpe soportamos.
No tocó la Lotería,
ni de ello nos preocupamos,
"otro año jugaremos. . ."
con ello nos conformamos.
Tareas tengo, de sobra,
y tiempo, el que dispongamos
así, de estar aburrido,
en nuestro caso, pasamos.
Achaques inevitables,
con paciencia, toleramos;
sin querer alardear,
de lo flamencos que estamos.
Que el año traiga
tarea,
la que resolver podamos,
ya que, trabajando bien,
en realidad, descansamos;
para qué buscar descanso,
que llega si trabajamos.
Terminando el dos mil
ocho
Satisfechos caminamos.
Mariano
Santos Miguel
(25 - XII - 2.008)

QUEJÁNDONOS
¿QUÉ GANAMOS?
Hemos hablado de achaques,
-hablar por no estar callados-
que a nuestras pequeñas cosas
ninguna importancia damos.
Que hay un tumor en
la próstata,
no le haremos mucho caso,
ayudarle a convivir
con nuestro quehacer diario.
Un ruidillo en los
oídos
suena cuando despertamos,
pronto vendrán otros ruidos
que le irán disimulando.
Notas que te duele
el cuello
cuando para atrás miramos,
mejor mirar adelante
y así apenas lo notamos.
Las rodillas son pesadas
cuando escaleras bajamos,
si es posible, el ascensor,
y a caminar por el llano.
Me aplicaron "radiaciones"
y bastante he mejorado;
cuido mucho mis rodillas,
y uso el cuello con cuidado;
Por ello voy a la sauna
y disfruto con los baños,
termales, a ser posible,
el frío no está indicado.
Vigilo mi sobrepeso,
que la cintura he bajado;
me alimento con medida,
y noto que voy ganando.
Lo mejor es convivir
con los achaques livianos.
quejarse, a nada conduce,
si me apuras molestamos.
Y es que, pensándolo
bien,
poco o nada adelantamos,
si por lo que a mi me duela
hago sufrir al de al lado.
Ha pasado un año
más
y es hora de celebrarlo,
dándole gracias a Dios,
y que sigamos contándolo.
Mariano
Santos Miguel
(27 - XII - 2.008)

DESPUÉS
DE "REYES"
Al llegar la NAVIDAD
toda la gente se inquieta;
se reúnen las familias,
preparan vivir la fiesta.
Hay que programar
la compra,
acaso mandar tarjetas,
recordar a los amigos,
se encuentren lejos o cerca.
Seguir los actos de culto,
si eres persona de iglesia;
y programar el ambiente
como lo que representa.
Excesos desorbitados
se prodigan con frecuencia
y se acumulan los gastos
sin reparar en las cuentas.
Hay que seguir la corriente,
aunque con harta frecuencia
tengamos algún percance
por alguna incontinencia.
Todo se ha sobrellevado
y ya venimos de vuelta,
dispuestos para seguir;
aquí la verdad empieza.
Si ya estamos en invierno,
como tantas veces, nieva;
hay que salir preparados
de equipaje y de paciencia.
Vienen cosas más difíciles
y enfrentarse a todas ellas
conlleva dificultad;
pero es lo que nos espera.
El paro, que ya apuntaba,
con celeridad aumenta;
si no te toca, vas bien,
mas puedes tenerlo cerca.
Te van a subir los precios
y tus negocios flojean;
los apuros se aproximan,
las soluciones se alejan;
ya ves que después de Reyes
llega otra etapa más seria.
No tienes ni lotería
cuya ilusión te mantenga;
solo te queda el trabajo
y pensar con la cabeza,
calcular tus realidades
y conformarte con ellas.
Adelante y resignado,
que caminando, se llega.
Mariano
Santos Miguel
(9 - I - 2.009)