|  El Soportal          

* Plaza Mayor * Rutas Sentimentales * Pretextos * Fotografías * Genealogías * Calles * Parajes *

Hornacina 11.

Hombres buenos, e inteligentes, de 1865


Esta hornacina también es coral, como la anterior, si bien más reducida, aunque guarda con ella semejanzas y equivalencias. La acción que motiva este reconocimiento tiene lugar en plena desamortización de Pascual Madoz, a mediados del S.XIX, y es la materia que ocupa la segunda parte del libro La Dehesa Boyal Ð Madrona, donde, una vez recopilada toda la documentación disponible perteneciente al Archivo Municipal de Madrona, y al Archivo Provincial de Segovia, se ofrece con su desarrollo y análisis.

Los mismos hechos sucedidos en la segunda mitad del año 1491, se reproducen, por otros medios, trescientos setenta años después en el mismo lugar, con el mismo trasunto y sobre almas y cuerpos muy similares.

En esta fecha los vecinos de Madrona presencian cómo, en un abrir y cerrar de ojos, se les arrebata la propiedad y uso de múltiples bienes y, entre ellos, las fincas que integran la Dehesa Boyal. Ambos episodios, a pesar de una distancia temporal de casi cuatro siglos de separación, comparten las cualidades más importantes.

Madrona continúa siendo una localidad que vive de la agricultura si bien su vecindario, ahora más numeroso que en 1491, porque en esta ocasión son más de cien familias las que lo pueblan, aunque continúa sin ser propietario de la tierra que cultiva ya que su término pertenece, como antaño y casi en su totalidad, a la inmensa hacienda del Conde de Puñonrostro. En consecuencia, los agricultores, en su cualidad de renteros, necesitan los pastos de los prados del procomún para sus ganados y las leñas y maderas de sus sotos para sus edificios y hogares como ayudas irrenunciables a su subsistencia. Este equilibrio que preside el acontecer rutinario de la vida se quebranta en su misma raíz por cuanto les sobrevienen sucesos por los que los vecinos constatan que habrán de librar distintas batallas en una guerra ajena, defensiva, emprendida en esta ocasión desde el mismo Estado, por lo que la brutal asimetría entre las partes es causa suficiente de disuasión y renuncia.

En el anterior proceso fue un gran señor medieval quien, por despiadado abuso de su dominio y fuero, se apodera por la fuerza de estos bienes, si bien después el correcto funcionamiento de las instituciones del Estado posibilita su recuperación tras la contienda judicial narrada en la primera parte de dicho libro. Ahora es el mismo Estado quien, en aplicación de una batería de disposiciones destinadas a activar las haciendas llamadas de manos muertas, se las confisca para venderlas en pública subasta y socorrer los mermados fondos de la hacienda estatal.


Los vecinos de esta localidad, que están concienciados sobre esta descomunal injusticia, no se arredran, reaccionan a tiempo y, de forma acertada, a pesar de los costes que han de sufragar, de la angustia que han de padecer por su implicación forzada en enfrentamiento tan desigual y en el ejercicio de una diplomacia que les es completamente ajena y distante. Enseguida emprenden de forma organizada todas las acciones oficiales que el sistema de legalidad les permite, e incluso algunas extraoficiales al margen del procedimiento, destinadas a la recuperación de lo que a todos pertenece. En esta ocasión no será un juez quien declare la ilegalidad de la incautación, sino los altos mandatarios de la maquinaria del Estado, aunque finalmente será otra Reina, también de nombre Isabel, quien firme la orden ministerial en la que de forma clara se establece que, en lo que respecta a las fincas enajenadas que integran la Dehesa Boyal de Madrona, todas ellas, queden exceptuadas de la desamortización o, en términos de la anterior contienda, retornen a cuyo es.


A pesar de ser conscientes de que son David frente a Goliat, estos hombres no se arredran, antes bien se muestran audaces e inteligentes por varios motivos. Uno es el de su organización: crean una comisión que representa a todos los vecinos y en especial a las 74 familias beneficiarias del pastoreo de sus reses en la dehesa boyal; esta Comisión, plenipotenciaria, es la encargada de gestionar todas las particularidades del conflicto en toda su extensión: contratación de letrados, estudios, documentos, viajes a Madrid para impulsar el expediente, entrevistas con cargos significados en Segovia y Madrid, recaudación para sufragar gastos, presentación de cuentas…


Por Real Orden de 13 de diciembre de 1863, la Reina Isabel II firma el retorno de las fincas de la dehesa boyal a los vecinos de Madrona. Este simple documento, que ocupa apenas media cuartilla, representa la consecución de la máxima aspiración. Es la victoria inapelable sellada por la máxima autoridad del reino.

En el libro mencionado también se hace un análisis de todos los documentos disponibles que hacen al caso y las consecuencias del retorno de las fincas a cuyo es.

Es muy importante significar las siguientes consideraciones.


a) Estos hombres no han leído los textos antiguos que se conservan en el archivo del Concejo de Madrona, por lo que no han podido aportar el principal argumento jurídico que ha regido durante más de cuatrocientos años: la pertenencia histórica de la dehesa boyal al procomún de los vecinos de Madrona. Además, con sentencia judicial en su favor. Este testimonio, debidamente documentado, les hubiera ahorrado gestiones y dineros.

b) Son representantes directos de los vecinos. En ningún caso actúan por cuenta del Ayuntamiento. De hecho, son los vecinos quienes han de sufragar de su bolsillo los costes que conlleva la reclamación.

c) La movilización de todos los vecinos se debe a que son los usuarios seculares de estos bienes, cuyos aprovechamientos gestionan de forma directa y asamblearia desde tiempo inmemorial. Estos usos tradicionales, que según algunos autores se puede vincular con la tradición germánica (visigoda) del sistema de organización y aprovechamiento de la propiedad, son la base del derecho consuetudinario que les asiste, y que al final es lo que, precisamente, les libra de la desamortización, tal y como se puede comprobar en la documentación que se transcribe en el libro citado.

d) Por último, se debieron de rodear de buenos consejeros si atendemos a su acción final: la inscripción de estos bienes en el Registro de la Propiedad que ahora veremos.

Una vez recuperados los bienes y retornados a los usos y aprovechamientos tradicionales por parte de los vecinos, la corporación municipal, porque esta acción sí le corresponde, emprende la tarea de inscribirlos en dicho registro oficial de la propiedad pero, con gran sabiduría, a la hora de conformar los pertinentes certificados, divide todos los bienes del Lugar de Madrona, en dos clases según su naturaleza y régimen jurídico: los bienes de propios y los bienes del común de vecinos.

Los bienes de propios son los equivalentes en la actualidad a los patrimoniales del Ayuntamiento: edificaciones: escuelas, edificio del Concejo, viviendas, corrales… y bienes muebles.

Los bienes del común de vecinos son de caracter privado colectivo, y comprenden, entre otros, las eras y las fincas que integran la dehesa boyal, que nunca pertenecieron a ningún Concejo ni Ayuntamiento, sino al procomún de los vecinos, por lo que son los propios vecinos quienes pagan los impuestos y otros gastos que sobre ellas recaen. Este tipo de bienes son inembargables, inalienables e imprescriptibles, entre otras características.

(título de un cuadro con lista nominal. sic)

Repartimiento individual de doce mil catorce reales importe de los gastos de agencia causados en el expediente de defensa para la anulación de la venta del soto y prados adyacentes de prados propios, y que han de satisfacerse por este vecindario según a él los tiente ofrecido y comprometido y por el cual se ha señalado para contribuir con treinta reales por cada un vecino, veintiséis reales por cada un res mayor, con cuatro reales cada una asnal y con veintiséis reales cada diez reses lanares, a saber: …(le sigue un listado con los nombres y apellidos de 74 contribuyentes)

Vemos por este encabezado que cada vecino, sea de la profesión que fuere, ha de contribuir con treinta reales. Aquellos que, además, posean reses que pastan en la dehesa, han de sumar a esos treinta reales las cantidades estipuladas en función del tipo de res. Este dato nos suministra una información importante. El común de vecinos lo forman el conjunto de residentes de Madrona, porque se beneficia también de las leñas, maderas y otros usos de estos bienes.

¿A qué se debe esta distinción?

Se debe únicamente a la constatación de una realidad: históricamente la gestión de los usos y aprovechamientos (pastos, leña, caza, pesca…) de estos bienes ha recaído en los vecinos que residen en el pueblo en casa con humo. A ello se añade una particularidad decisiva en el proceso de adscripción de la propiedad: nunca se han utilizado como objeto de negocio.

En el libro citado se encuentra toda la documentación jurídica, registral y los acuerdos tomados por la Corporación Municipal para dicha inscripción.

Por otra parte, tal vez debido a que no se trata de un asunto de competencia concejil, sino vecinal, se evidencia que el Archivo del Ayuntamiento de Madrona sólo contiene una mínima parte de la enorme cantidad de documentación que debió generar un procedimiento como el de la desamortización. Una de sus consecuencias es que surgen dificultades para conocer con exactitud los nombres de todas las personas que impulsaron y gestionaron este proceso por lo que, con total seguridad y con mucho pesar por mi parte, alguno no se va a quedar fuera de la hornacina. La hornacina tiene la misión de rescatarlos del olvido, pero también de mostrarles nuestro agradecimiento incondicional e intemporal.

 

Nombre / Cargo - desempeño

D. Eugenio de Castro / Alcalde - comisionado

D. Julián Álvarez / Secretario - comisionado

D. José Bernardo / Regidor - comisionado

D. Eugenio Pertiguero / Regidor - comisionado

D. Fernando Contreras / Regidor - comisionado - contable

D. Agustín Sanz / Comisionado

D. Laureano García / Comisionado

D. Francisco Hernández / Comisionado

D. Gregorio Gila / Comisionado

Con la reserva de que falte alguno más, estos hombres fueron quiénes gestionaron todo el proceso, que culminó con la inscripción en el Registro de la Propiedad de las fincas que integran la Dehesa Boyal.


* * *

Anomalías y atropellos en 1971

La anexión antidemocrática, por cuanto no hubo ningún tipo de consulta y, aunque se llevó a cabo en la última dictadura, está pendiente de revisión, del municipio de Madrona al de Segovia constituyó una anomalía jurídica y social cuyas consecuencias no sólo perduran, sino que crecen en el peor sentido de las mismas.

Una de ellas, la que hace al caso, es que el Ayuntamiento se hizo cargo, sin más, de todos los bienes y derechos del pueblo, confundiendo intencionadamente los bienes y derechos del Ayuntamiento con los bienes y derechos del pueblo, del Lugar de Madrona. Nos podríamos hacer la siguiente pregunta: ¿pertenecen todos los bienes y derechos de la ciudad de Segovia a su Ayuntamiento? La respuesta cae por su propio peso. Pues en cualquier localidad es lo mismo.

El Ayuntamiento de Segovia se hizo cargo de la Dehesa Boyal, circunstancia que mantiene, en fraude de ley porque lo hace sin ningún título ni derecho. Los vecinos, por desconocimiento, no han reaccionado frente a este atropello, por lo que el Ayuntamiento, independientemente de la corporación que lo presida, usa y abusa de esta situación y lo que es más grave, no sólo no protege los derechos históricos, legítimos y legales de los vecinos sobre estos bienes, sino que, con distintas intervenciones y consentimientos, destruye estos bienes de un gran valor social, histórico, cultural y ecológico (véase el caso del Prado del Lugar - La Mancha).

Tengo la esperanza de que algún día los vecinos reaccionarán y podrán revertir la situación a cuyo es. Otra vez.

Uno de los equívocos que se mantienen, con total intencionalidad, es la clasificación de la Dehesa Boyal como Monte de Utilidad Pública (en este caso con el número 153), cuando lo que, por Derecho y naturaleza le corresponde, es la de Monte Vecinal en Mano Común.

Muy aconsejable leer al menos los primeros artículos de la Ley 55/1980, de 11 de noviembre, de Montes Vecinales en Mano Común. Está en esta dirección:

http://boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1980-25463&p=19801121&tn=0

Aunque la puedes obtener en fichero pdf pinchando aquí:

Ley 55/1980, de 11 de noviembre, de montes vecinales en mano común.

Galicia es la única comunidad que ha aprobado una ley con el mismo título que la estatal de 1980, y merece también la pena leer su introducción y primeros artículos.

La tenemos aquí:

C. A. de Galicia
Ley 13/1989, de 10 de octubre, de montes vecinales en mano común.

Este asunto es muy largo y no es el propósito presentarlo aquí. Está tratado asimismo en el libro mencionado con mayor documentación y análisis.

Sí quiero indicar que en la provincia de Soria, como un ejemplo cercano a Segovia, se han reclasificado casi 200 montes de utilidad pública a Monte Vecinal en Mano Común, al amparo de esa Ley.

Dejemos ahora a nuestros hombres buenos e inteligentes subir y permanecer en su merecida hornacina, con la esperanza de que su ejemplo prenda en la vecindad.

* * *
Fernando A. C. mayo 2018.

...árboles para la vida...