|  El Soportal          

* Plaza Mayor * Rutas Sentimentales * Pretextos * Fotografías *

Semana Cultural 2018. Sábado 28 de julio

Marcha a paso pastor. Organizada por Carlos y Elías

Edición 21ª: Ruta de las eras II

Imagen de casi todos junto al Milanos.

Siguiendo el mismo camino, nos encontramos con el Río Milanos el cual, abastecido por manantiales de su cauce en todo el término de Bernuy, aun hoy mantiene un aliento de agua limpia. Los baños en este término también han sido una tradición sólida ya perdida. Y de aquí surge una propuesta para otra marcha a paso pastor: los bodones.

El color vivo de las ovas y la limpieza de las piedras bañadas, acreditan la buena calidad de este agua de manantial.

 


Este río Milanos ofrecía antes de las perforaciones buena pesca durante todo el verano. Con fama de gran río cangrejero.(Cuco me cuenta que se ha encontrado una viejísima herradura de callo, y que se la lleva para su colección).

Atravesamos el Milanos y nos dirigimos al Caserío de Paredones. Nos surge una oportunidad para que muchos de los asistentes conozcan, (en esta ocasión a través de mis averiguaciones), el lugar exacto donde se asentó el pueblo de Bernuy de Riomilanos o de Palacios. Con datos sobre su abastecimiento de agua y las causas de su desaparición. A pesar de la exuberancia de la maleza que ha crecido este año podemos ver los restos de los grandes muros que en su día sustentaron la iglesia de ese pueblo. Paredones. Hablamos también de la desaparición del vecino pueblo de Cristóbales, ambos en pleno Camino Real de Ávila, algo de lo que se da cuenta en esta web y en textos aun por publicar.

Sigo con la conversación de las piedras y cuando pasamos por la fachada oeste del precitado caserío les señalo para que observen numerosas piedras labradas que nos hablan; piedras de hace 600 años y piedras de hace 2000. Y, de alguna manera, nos hacemos permeables a ese diálogo. Dos de ellas son tramos de fustes de columnas originarias de la iglesia de Bernuy que han encontrado un destino impropio y humillante, y otra es un miliario romano colocado en una esquina como simple piedra esquinera. (Malos tiempos para el arte...)

Tenemos fotos de ellas en esta web. En Bernuy de Palacios hubo un enclave de la época romana, cuyo alcance desconocemos. Ni siquiera tiene ficha arqueológica ni figura en ningúna base de yaciemientos arqueológicos.


Observamos otras piedras de magnifica factura, empleadas para dinteles y jambas de puertas que después se han enfoscado y encalado. Son piedras reutilizadas procedentes de edificios imporantes del pueblo desaparecido. También ellas, como las romanas de granito, han descendido de categoría. Algo muy frecuente en este tipo de reutilizaciones.

 

Salimos de Paredones por el Camino de Madrona-Abades y vamos comentando las novedades que están a la vista relativas a construcciones y cercados que jalonan nuestra senda.


Cruzamos la actual carretera N-110 Soria-Plasencia, pero antes de cruzar su homóloga antigua carretera, ahora identificada como SG-724, a la altura de la casa de Gonzalo y Adela, comentamos la desaparición de La Pobrera, construcción destinada a la pernoctación de los mendigos que recorrían los pueblos en ejercicio de su mester. Todos recordamos a Modesto, unos de los que recorría las calles de Madrona, pero José Luis López sale al encuentro para hacer un recordatorio de los más conocidos y nos cuenta:


-Se les llamaba también pordioseros, debido a que, de puerta en puerta, pedían una limosna por Dios. De Madrona, se sabe que el único que tuvo que recurrir en algún momento de su vida a la mendicidad, fue el Tío Deogracias. Y, de entre los que visitaban el pueblo periódicamente, recordamos al Tío Paneras, de La Losa, El Pobre de Abades y el inefable Modesto, de Segovia, el manco.

Yo vi a Modesto muy de derca porque siempre acudía a nuestro bar y se sentaba en el poyo de la fachada. Sólo sabía decir, y aun así con mucho atropello, algo de la mujer, la mujer...y portaba, además de un odre de vino en su cuerpo, que despedía un olor indescriptible, un tornillo de rosca metido hasta la mitad en una pantorrilla, con un callo gris y añoso bordeando el metal y sujetando la infección. No todos soportaban el verlo. Modesto solía dormir en una caseta que hubo en el Cerro de las Viñas.


En el centro del triángulo que forman los caminos estuvo La Pobrera.

 

Nos detenemos en las eras situadas en una encrucijada de caminos, que dan al río Frío, para recordar a Doro Sánchez Álvaro, junto al memorial que tiene dedicado en estas eras.

Continuamos por el Camino del Monte, desde el que divisamos toda la cuerda de eras que aún se conservan, con mejor o peor fortuna, y jalonan dicho río.

Comentamos aquí dos hechos relacionados con la eras.

Uno, el hundimiento de tierra que se produjo por una falla de la bóveda sobre una de las muchas cavidades, inexploradas y llenas de misterio, que vienen desde El Simarrón, bajo La Lastra. La sima que se abrió resultó peligrosa y hubo que vallarla, porque Filillo (Filiberto García), de chico, se cayó mientas enredaba o jugaba, que venía a ser la misma cosa, y se partió las dos piernas. Después simplemente se tapó el hundimiento con relleno y nunca más se supo.


El otro comentario se refiere a la revolución que supuso la máquina trilladora de mi abuelo Natalio, comprada junto a sus hermanos Emilio y Magdalena, aunque fue Lauro, mi padre, quien la tuvo a su cargo, por lo que siempre se la nombró como la trilladora de Lauro. Esta máquina, una Ajuria fabricada en Vitoria, tenía una estructura de hierro cubierta toda ella con listones de madera. Llegó a Madrona hacia el año 1960 y se mantuvo activa hasta la llegada de las cosechadoras, de las que fue un claro antecedente. Para activar su sistema iinterior de engranajes se necesitaba la fuerza de la polea de un tractor. su llegada supuso la eliminación de la trilla, el aventado y el ensaque del cereal con la media fanega. Todo lo hacía ella y tragaba de forma insaciable haces y haces, desatados, de mies. Acortó el tiempo de trabajo en las eras en una medida alucinante para aquella época. Y segaba prácticamente para todo el pueblo. Los acarreos llegaban hasta el pie de máquina y por turnos, iban pasando la cosechas de cada agricultor.

No pasamos físicamente por las Eras del Mercado, pero sí se ven bien desde el Camino del Monte que seguimos. Ahora se han convertido en parque.

 

Nueva foto de grupo con más integrantes: un servidor y los perros de Jose Bravo Catruchi.

 

Llegamos al paraje de Los Álamos Altos, justo en frente de la casa de Mari, esposa del recordado y apreciado Antonio Tanarro. Ese es el punto elegido para el asalto a las sandías, cuyo sabor, frescura y calidad superó, si cabe, todo lo conocido. Acabada la ingesta, que a todos nos sentó bien, Carlos leyó una prédica escrita en loa de este matrimonio, muy apreciado en Madrona, si bien Mari se lo perdió porque no se encontraba en casa.

La finca de Antonio y Mari toma el nombre del paraje en el que está. los álamos primigenios, olmos negros, desparecieron por la grafiosis.

 

Insisto, las sandías este año han batido record en calidad. Dicho por todos.

 

Continuamos por dicho camino y aprovechamos un paso sobre él Frío, seco en ese punto, donde se puede admirar la piedra caliza que aflora en su cauce.

El cauce del río Frío se sustenta sobre lajas de piedra caliza muy amarilla. En El Soportal tenemos un reportaje que ofrece buenas imágenes de este fenómeno.

En el momento de la imagen se comenta la cuestión. Siempre hay alguien que aporta alguna novedad, pero yo me acuerdo de Gonzalo Lozano, el ingeniero geólogo, que nos podría dar razón de los componentes de estas lajas amarillas.

vamos a por la última...

Inicio de página