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Ecología

Una de botánica: la rosa peonía

Crece en nuestro soto de forma natural y totalmente espontánea una rosa que nunca llamamos por su verdadero nombre o, en el mejor de los casos, con el nombre de l zona donde crecen: las rosas del Sotillo. Mirando en algunos libros he hallado algunas de sus señas de identidad.

Se trata de la rosa peonía, o rosa albardera, o saltaojos, o de deonia. Todos estos nombres tiene. Planta herbácea vivaz de la familia de las ranunculáceas (PAEONÍA BROTER), con hojas coriáceas, blanquecinas y profundamente divididas en segmentos ovatolanceoaldos; flor grande, terminal y de color rosado, y fruto adornado por varios folículos pilosos. Crece en los prados, lugares húmedos y bosques montañosos del centro y sur de la Península ibérica.

Nombre común de las especies del género de PAEONIA, familia peoniáceas. Son hierbas vivaces, de 20-50 cm. de altura, provistas de un rizoma subterráneo, con el tallo, los peciolos y los nervios foliares a menudo rojizos. Las hojas son grandes, muy recortadas, verdes y lampiñas por la haz y frecuentemente vellosas por la cara inferior. La flor, bastante grande, es muy vistosa, de color rosado y rojo y con numerosos estambres de antenas amarillas. En los jardines se cultivan diferentes especies de peonías, la mayoría con flores dobles; entre ellas; la peonía hembra (Paeonía officinalis), la peonía macho (Paeonía coralina) y la peonía arbórea (Paeonía moutan). Como plantas espontáneas son frecuentes, sobre todo en las zonas montañosas. En la Península Ibérica están representadas por diversas especies, que reciben el nombre los nombres populares de "rosa montés", "rosa de rejalgar", "saltaojos", etc.

DOLOR DE CABEZA

Las matas en las que se cría forman corros de especial belleza plástica y se han arraigado, aquí en madrona, en frene del caserío El Sotillo. Superando a la fresca y alta hierba y entre los fresnos, su imagen supera las pinturas más artísticas. No dicen los libros consultados que su flor dura poco tiempo, aunque se multiplican intensamente a principios de la primavera. A las pocas semanas las plantas desaparecen. Es común escuchar aquí, cuando de ellas se habla, que oliendo estas rosas muy seguido o durante mucho tiempo, producen fuertes dolores de cabeza, afirmación que se contrasta con los numerosos casos consultados. Este es el misterio de eta flor, que algo ocultará. También se desconoce si es o no planta medicinal, pero, a la vista de los efectos de su olor más bien parece lo contrario.

Hasta ahora se ha conservado con buena salud y sería muy recomendable que no se arrancaran las rosas para llevarlas a casa, porque forma parte de un entorno que a todos pertenece, las rosas y su contemplación. Es nuestro jardín natural.

(EAS, viernes 7 de abril de 1989)

...árboles para la vida...

Recuperación de fuentes y manantiales legendarios

Andamos en esta serie de Tradiciones Perdidas o Recobradas a la búsqueda de algunas de nuestras señas de identidad, de mi patrimonio cultural y paisajístico; estamos también por reivindicar la recuperación de nuestra flora, incluso de nuestra fauna, de la fauna de nuestros ríos, así como el conocimiento de costumbres. En una palabra: el conocimiento de la vida. De lo que se ha perdido, de lo que nos han quitado, de lo que hemos abandonado.

Hoy el tema es venturoso porque se trata de algunas fuentes, de manantiales que han sobrevivido a embates duros de los tiempos, como son las sequías y las perforaciones o sondeos que tanto abundan ahora para extraer aguas de las mismas entrañas, buscando los nervios de agua a todos los niveles. Otros pozos de clarísimas y frescas aguas, otras fuentes, arroyos y manantiales han sido borrados del mapa y, a estas fechas, son ya de imposible recuperación, pese a su necesidad y añoranza.

El Delegado provincial de la Consejería de obras Públicas y Urbanismo de la Junta de Castilla y león, D. José Antonio Flórez Valero, ha tenido la feliz idea que se está llevando a la práctica en varios casos: la recuperación de fuentes y manantiales de especial significación así como otros puntos de nuestro entorno que se hallan o hallaban en muy mal estado, como la entrada a Segovia por La Piedad, etc. Nos ocupamos hoy de dos de ellos que se encuentran en los términos de dos pueblos incorporados a la ciudad de Segovia y en los que se ha realizado una buena labor de limpieza y otras obras menores para significar y dignificar el lugar.

FUENTE SALADA

Según obra en el mapa del Instituto Geográfico Español se sitúa esta fuente en el término de madrona, aunque a pocos metros y separado por un coto comienza inmediato el término municipal de La Losa. El paraje donde se encuentra es de gran belleza: justo al comienzo de las primeras estribaciones de la sierra del Guadarrama, donde acaba el gran valle de la meseta. Allí los cereales van dejando paso a montes y cercas de pastos y el arroyo Madrones corre parejo entre fresnos a la carretera provincial que se extiende desde Madrona a Ortigosa y la Losa. Si esta fuente llamada salada, está en pleno valle, mira de frente a unas lastras orientadas la de mediodía, donde medran con mucho trabajo y constancia algunas carrascas y sabinas en plena ladera de abrasadora piedra caliza.

Hasta hace no sabemos cuántos años, constaba esta fuente de varias construcciones y dependencias porque era un manantial famoso. Tenía guarda y una casa para éste, una habitación dónde tomar baños, otra dependencia donde descansar y beber y varios canales para la recogida de aguas y sobrantes. Todo ello en medio de una pradera, a la que han ido quitándole terreno, y variada arboleda. Según relatan los que la conocieron, era como una pequeña fuente termal, con la característica de la temperatura constante tanto en invierno como en las demás estaciones del año.

Sus aguas se consideran medicinales y se caracterizan por un fuerte sabor final a, nada más y nada menos, huevos podridos, pero cuyo efecto es fugaz, apagando la sed sin dejar rastro de sabor ni de olor. En uno de los pilones que se conserva se levanta una piedra labrada de granito con la siguiente inscripción: A BENEFICO DE LA HUMANIDAD DOLIENTE. Después nombra el año: AÑO DE 1814, y en la parte inferior apenas legible a simple vista se entiende lo siguiente: "... con un amigo llamado Pérez - está la..." y en este punto se produce la rotura de la piedra que debía ser más del doble de lata de lo que es en la actualidad, continuando hacia abajo la inscripción precitada.

Ahora consta sólo de un pilón pequeño del manantial debajo de un pequeño pabellón que lo cubre y da refugio. DE ahí un conducto subterráneo lleva el agua a otro pilón con la piedra de la inscripción.

Aun hoy numerosas personas acuden con recipientes para llevarse su agua, a la que atribuyen propiedades terapéuticas: para la piel, alergias, problemas estomacales, etc. En estos momentos no disponemos de ningún análisis fiable que nos desglose su composición y nos oriente sobre sus posibles aplicaciones. Sólo sabemos que es un agua muy especial, muy benigna y, gracias a Dios, sin marketing ninguno.

Los trabajos realizados corresponden fundamentalmente a su saneamiento, construcción de unos pequeños muros que hacen las veces de asientos, plantación de algunos árboles que beberán del sobrante de la fuente y reparación del pabellón completando éste con una verja para impedir la entrada a animales.

FUENTE LA PELADERA

Otra de las fuentes rescatadas se encuentra a escasa distancia de la ciudad de Segovia, en la carretera que lleva a Hontoria y en término de éste, cerca de unas antiguas arcilleras, y se la conoce por el nombre de La Peladera. Es una fuente sencilla, tan sólo consta de un pilón tapado con una gran losa de granito y, contiguo a éste, otro descubierto donde se acumula el agua hasta verterlo por el sobrante. Es muy probable que con anterioridad la rodearan otros edificios con fines similares a los de Fuente Salada. Era un paraje bien abastecido de sombra y verde que procuraba la proliferación de álamos negros o negrillos, ahora ya desaparecidos por completo a causa de la grafiosis.

Se ha rescatado del abandono este pequeño paraje y se pretende librarle de las lacras que padecía: la maleza y la suciedad que se iban apoderando de todo el entorno, muy deteriorado por la actividad lavar allí vehículos y hacerles sus cambios de aceite. El aceite de los coches contiene sustancias no biodegradables que pueden contaminar el manantial.

Aunque no se la conocen propiedades terapéuticas, sus aguas son conocidas por su gran calidad y por su pureza. En ambas fuentes se han plantado árboles para recuperar la sombra y el verde que les acompañaban antaño.

Hay otras fuentes, como la de "El Tío Pintado" en el barrio de San Lorenzo, otra en la carretera de Segovia a La Granja, etc., pero el trabajo realizado en estas dos, aunque sencillo, es sin duda muy importante por cuanto son manantiales permanentes muy conocidos que alivian la sed de caminantes, deportistas, paseantes... y sus entornos dan cobijo y sombra a quienes por allí pasan. Por eso tal vez habría de tomarse también alguna medida de vigilancia y protección, incluso con medidas expeditivas como multas y demás, que contribuyan a que se tome conciencia de los daños, a veces irreversibles, que se causan a estos lugares.

Son elementos esenciales de nuestro paisaje del que forman parte inseparable y a él se le están devolviendo. Son pequeños templos de un bien cada vez más escaso: el agua pura. Se ha hecho una labor que no por sencilla deja de ser encomiable.

(EAS, 17 de agosto de 1989. Portada Suplemento Jueves. Dos fotos: una de Fuente Salada y otra de La Peladera).

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