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Tradiciones, usos y costumbres

Torredondo, una fiesta en la leyenda

Esta es la crónica de la más pequeña fiesta en uno de los pueblos más pequeños de Segovia. Torredondo es un pueblo anejo de Madrona, a sólo cuatro kilómetros de la ciudad. Situado entre el Montón de Paja y el Montón de Trigo, está en medio de un paraje por donde pasa la leyenda. y donde nace una leyenda siempre queda el lugar impregnado de un misterio que intenta impacientar al espíritu.

La esencia de la leyenda del lugar, publicada repetidamente en múltiples documentos, consiste, resumiendo mucho, en el castigo que el cielo envió a un rico que negó su ayuda a un pobre necesitado. Consistió en convertir su grandiosa cosecha de trigo y paja en dos enormes montones de tierra roja y arcilla, que ahora sobresalen de la llanura escondiendo y abrigando al puñado de casas de piedra que es el pueblo.

Antes de la mecanización agrícola, cuando los campos sólo conocían el trato de las manos del hombre y el de los animales, las casas, los caminos y los campos veían los trasiegos de hombres y mujeres en multitud de tareas. Torredondo fue, por su extensión, el lugar de trabajo para muchas familias, especialmente en verano, donde las tareas de recolección necesitaban de segadores gallegos y jornaleros de los alrededores. Antes de dar fin a estos trabajos, celebraban sus fiestas en honor a san Bartolomé. Y eran éstas unas fiestas a las que asistían gentes de los pueblos cercanos, que por nada se las perdían. Hoy día, a pesar de todos los cambios y abandonos forzosos, la fiesta se sigue celebrando y nunca se ha perdido. Bien es verdad que ahora es menos tumultuosa y mucho más sencilla y se celebra, sobre todo, el reencuentro de los familiares que tuvieron que irse a trabajar y vivir lejos. Por eso no hay competiciones, ni campeonatos, ni pruebas de ninguna clases. Los actos son: primero misa en la iglesia parroquial; después, como todavía no se habrá instalado el bar de ocasión,, muchos irán a tomar el aperitivo a Madrona y, de paso, a saludar e invitar a conocidos. Le Sigue a esto un gran ágape particular en cada casa; por la tarde ya se instala el bar y se juegan unas partidas de cartas en el teleclub, o en la terraza al aire. Por la tarde, para que María Jesús, sus hermanas, vecinas y amigas no tengan que irse a ninguna discoteca ni pub, un dulzainero con su tamborilero hacen que se pueda bailar cuanto se quiera en dos sesiones, baile y velada. A esta última le sigue una chocolatada allí, en la misma plaza, para todos los que gusten de la noche, la tranquilidad y la amistad. No hay más actos ni concursos ni exposiciones. El entusiasmo por conservar algo tan arraigado y que tanto les pertenece, junto con la alegría que se sabe encontrar en la sencillez, lo suple todo y aun lo embellece más. Porque la belleza de un lugar y la simpatía de sus genes no se puede crear con un grandioso cartel de festejos.

Y Torredondo es un lugar no sólo con el misterio de su leyenda, sino bonito por los paisajes que se pueden contemplar desde esos dos montones que, como no venían a cuento, el cuento ha venido a ellos para tratar de explicar lo inexplicable, para que sirve de recordatorio ejemplar a los codiciosos e insolidarios.. Tiene además, un puente romano de piedra caliza sobre el río Milanillos, que ni en verano se seca, tal vez en honor de tan sencilla obra, rodeado de un prado siempre verde.

Todo parece como un dibujo coloreado de los cuentos que traen los reyes a los niños en Navidad, donde un río de plata serpentea entre el oro de los campos. Torredondo hoy, más que una página olvidada de un libro de leyendas, es la leyenda misma de una lección que no se puede olvidar: la generosidad y la sencillez que allí conviven. De ahí la necesidad y el derecho a que se sepa.

(EAS, jueves, 23 de agosto de 1984)

...árboles para la vida...

Homenaje al GUATEQUE

A finales de los años sesenta y principios de los setenta, la aspiración de todas las pandas de chicos en madrona, así como en otros muchos pueblos, incluida la ciudad de Segovia, era crear su propio guateque estable, su club con sede permanente.

La idea siguió adelante y pronto aparecieron casi de repente un grupo de incipientes guateques o pikups (nosotros les llamamos guateques), ya permanentes porque se instalaban en locales adecentados, convertidos en centros que serían un poco para todo. Reunirse, fumar (no a todos les dejaban fumar en sus casas), bailar… pero, sobre todo, escuchar música; música que no sólo era escuchada sino esperada, sentida, vibrada.

Las dificultades y prohibiciones que entrañaba el montaje de un guateque estable le hacía cada vez más deseado, más tentador. Los primeros problemas surgían de la rotunda oposición de las propias familias, sobre todo en las de las chicas, que no encontraban ninguna razón para que sus hijas se pasaran allí las noches enteras escuchando música yeyé y "guachi-guachi" (término empleado para designar toda la música de otro idioma) a todo volumen y casi a oscuras. La siguiente dificultad estribaba en convencer al dueño del edificio elegido para albergar el guateque; normalmente eran garajes, grandes establos en desuso, casas viejas enteras… había que dejar convencido al dueño del cumplimiento de no pocos requisitos: no poner el tocadiscos a mucho volumen (muy alto, se decía), no provocar fuego y quemar toda una manzana de casas; pagar en tiempo y forma el alquiler convenido… . Una vez superada esta importante fase, se empezaban las obras de ambientación y la compra del material, todo ello a escote. Muchas propinas de semana quedaban destinadas, con mucha afición y gusto, íntegramente destinadas a pagar los gastos de luz, discos, bebida, tabaco, etc., del club. Aun así, la mayoría de los guateques sobrevivían inexplicablemente en números rojos durante meses y años. otro peligro, muy temido y muy real, era la posibilidad de que la Guardia Civil te lo cerrara a la mínima queja y a veces incluso sin queja de nadie.

EL FACTORY Y LOS DEMÁS

El precedente de los guateques en madrona fue el llamado "Pepper", formado por unos veinte chicos y chicas. [N. Del A. La panda "de los mayores", integrada, entre otros por: Fernando, Octavio, Jose , Juan Antonio, Fili, Arturo, etc.]Funcionó los festivos y sus vísperas durante más de tres años. Se montaba en un garaje [en el de Ángel el Hortelano, frene a La Mancha] sólo para esos días; el resto del tiempo el local cumplía su primera función de cochera.

Pero el primer y verdadero guateque con casa propia, ambientado, especializado y que rompió de una vez con todos los miedos fue el FACTORY CLUB. Fue fundado por José María Otero, Carlos González y Migue en el año 1969, en una casa de Luciano y Trini. José Mª viajaba a Madrid a menudo y conseguía la música y los grupos de nueva aparición y los último números uno en Inglaterra y USA, verdaderos volcanes musicales en aquellos años, y con mucha más autoridad en materia de calidad que ahora. En el Factory Club, la música negra de la Tamla Motown, Atlantic y todas las figuras y grupos internacionales que constituyeron lo que se dio en llamar el "boom" de los sesenta, cuyos efectos marcaron a varias generaciones, andaban en su punto. Había una predilección casi absoluta por la música anglosajona, dulce y dura, rebelde, hippy, más que yeyé, [Emerson, Lake and Palmer, Led Zeppelin, Deep Purple, Simón and Garfunkel, Procol Harum, Rolling Stones, Beatles y sus componentes por separado, Creedence C. Revival, Steefennwolf, Janis Joplin, Percy Sleede, Ben E. King, Crosby, Still, Nash and Young, Amprodhites Child, … como botón de muestra porque se me escapan la mayoría]De lo que se producía en España sólo algunas obras escogidas más por complacer a otros gustos que por otra cosa, de Miguel Ríos, Julio Iglesias, Mari Trini, Serrat, Módulos, Relámpagos, Brincos, Pequenikes, Bravos, Canarios y poco más.

Por su funcionamiento y por su calidad de música, el estilo del Factory fue quien sembró el gusanillo del guateque en las otras pandas y el que marcó las líneas de actuación que seguirían sus coetáneos.

Tabique por medio a este aunque en otra casa vecina contemporizó otro, de nombre no recordado, [fundado por Vicente Rodero, Ricardo Sonlleva y Angel Esteban] , que se distinguió por su buena calidad de música y sonido –tenían un material nuevo y bueno- y por su más bien corta existencia (tres o cuatro años).

Otro guateque con más larga vida fue el COSMOS D.C., (Cosmos Discoteca Club….!!!)[el nombre le vino sobre todo por la marca del tocadiscos: Cosmos. Fundado por Mauricio Sacristán, Pedro Ituero, Juanito, Abel Rincón, Juan Ramón, Federico Portero Rincón, y quien suscribe …), entre otros, en la casaa que habitó la familia de Candelas y Justo Antona, emigrante en Francia por ese tiempo]. Se caracterizó por una música muy similar a la del Factory [le compramos muchos discos] .y porque no tenía panda de chicas, lo cual originó un fenómeno bastante curioso: unas veces exportaba el guateque a otros pueblos, como Fuentemilanos, al que se transportaba el material en bicis [fue el precedente más preclaro de lo que ahora llamamos aquí el o los congui, discoteca portátil......] y otras importaba chicas de Segovia o veraneantes, según los casos y las circunstancias.

THE SETHOR fue el guateque más populoso de entonces, también el de más larga existencia y de mucha actividad noviera. [Fue fundado en un local de Emiliano Cañas por Celso, los mellizos Jose y Carlos, Paquito, Juan Carlos, Jaime, Mariano, … a los que se fueron agregando muchos otros. Su nombre le viene de que uno de sus fundadores tenía como apodo o mote Seta]. Funcionó muy bien este guateque y desarrolló bastantes actividades extramusicales: excursiones, etc..

Y por fin fue PRIMY & SOFY, una de cuyas paredes soltaba calambres, el último pikup estable. [Creo que llegó algo fuera de tiempo y por eso tuvo una existencia muy atribulada, una vez que los fundadores Fernando, Angel, Jesús, entre otros lo pasaron a los que venían detrás y estos se encargaron de liquidarlo de mala manera. Su nombre le viene del local donde se instaló, propiedad de Primitivo y Sofía, en la plaza de Oriente.]. Para un pueblo con menos de quinientos habitantes, se crearon seis pequeñas discotecas de panda, seis clubes y coexistieron cuatro durante algunos años.

ESTA SEMANA HOMENAJE AL GUATEQUE

Por ello no es de extrañar que este año se le vaya a hacer un pequeño homenaje a este fenómeno juvenil que surgió como una especie de fiebre contagiosa. Los organizadores de este recuerdo pretender suprimir de él todo lo que sepa a nostalgia y melancolía y conseguir que resulte algo simpático y divertido; porque la mejor forma de recordarlo es viviéndolo y no añorándolo.

El cartel del homenaje reza así.

Madrona Reccords presenta:

Gran Guateque.

Música & Ambiente de los 60/70.

Días 23 & 24.

Desde las 10 noche.

Gratis.

En el Salón de baile.

Convocan y animan: Pepper, Factory Club, Cosmos D.C., The Sethor, Primy & Sofy y la juventud de Madrona.

(EAS, martes, 20 de agosto de 1985)

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